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Y al comienzo, la PYME es siempre plana...

tema organización |  10/12/2009 |  0 comentarios

Al igual que en tiempos antigüos se pensaba que la Tierra era plana, los pequeños negocios que comienzan de la nada, aunque no tienen más remedio en un principio, también lo son y se mantienen con el paso de los años.

¿En qué sentido es una PYME plana? Pues en su organigrama: en los principios, todos hacen de todo, dado que tanto las personas como los recursos son limitados. Y es lógico precisamente por este motivo. Un gerente de una PYME con tres o cuatro personas, es una persona que hace el mismo trabajo de 'campo' que los demás, y además ejerce tareas de toma de decisiones y supervisión. En definitiva, 'hace más horas que un reloj'.

El problema sobreviene cuando la PYME crece, sanea sus recursos y aumenta su personal. La 'inercia' adquirida por los comienzos, y a menudo la falta de formación de los que fueron emprendedores y piensan que no la necesitan, hace que existan diferentes 'especialidades' dentro de la Empresa, pero todos acaban por estar pendientes de una decisión o una aprobación de la gerencia, que no sabe (o ni siquiera se lo plantea) ceder parcelas de responsabilidad, lo que convierte aquella empresa 'joven y dinámica' en no tan joven, y absolutamente estática por mor de la sobrecarga de trabajo que asume una sola persona: el gerente.

Las gerencias de las PYMEs son su propio problema cuando éstas superan el umbral de rentabilidad. No se forman, no aprenden a delegar y 'no se fían'. Se rodean de subordinados y no entienden nada del concepto colaborador.

Es el momento de tomar una decisión que a menudo ni se sabe que se tiene que tomar: delegar.

Pero delegar no consiste simplemente en hacer que el trabajo lo hagan otros. Para poder delegar hace falta estar debidamente formado, y ser capaz de trabajar la delegación de tareas como elemento integrador y motivador de las personas que van a asumir la responsabilidad. Además, se debe asumir una actitud de supervisor, no de ejecutor, fomentando y potenciando las decisiones de los colaboradores.

Quizás es el primer paso para conseguir que la empresa deje de ser plana, y la gerencia (o el propietario) comiencen a obtener una calidad de vida hasta ahora no conseguida, pero sobre todo, con colaboradores motivados. No obstante, se trata del comienzo de una nueva filosofía, lo que implica formación, conocimiento de la situación que se afronta y una dosis extra de ilusión que se transmita a lo largo de todas las personas que van a estar implicadas en el nuevo modelo de Empresa. ¡¡ animo !!



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