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El confinamiento: Oportunidad para la Empresa

El confinamiento: Oportunidad para la Empresa

El confinamiento forzoso al que nos hemos visto obligados por la amenaza del COVID-19 no ha hecho gracia a nadie. Cierto es que la gran mayoría (al menos los coherentes) estamos en compás de espera, con la resignación y la esperanza de que no hacer nada y quedarse en casa ayuda, pero con el nerviosismo por la incertidumbre de lo que va a pasar a nivel económico, con nuestras Empresas y puestos de trabajo.

Los responsables de las Empresas tenemos en este momento que velar por ver la forma de mantenerla viva o latente, y de procurar garantizar su reactivación en cuanto el estado actual de alarma finalice.

No va a ser sencillo. En general, las Empresas dependen del consumo. Si el poder adquisitivo de las personas se ve mermado, el consumo descenderá, por lo que la recuperación en sectores que no sean clave será paulatina, no inmediata. Para ello damos por hecho que el Estado pone los medios que considere para evitar un desastre mayor, de hecho lo está haciendo y, a pesar de lo elevado del tono de los que se permiten opinar en público, sólo el tiempo puede evaluar si se hizo bien, regular o mal.

Pero, independientemente de los “agentes externos”, los responsables de las Empresas somos, en general, personas inquietas, que debemos, sin dejar de lado la actualidad, ser capaces de aprovechar esta situación para poner en marcha toda nuestra capacidad analítica y organizativa para tratar de mejorar la Organización, tanto en lo Estratégico como en lo Operativo, añadiendo al análisis la contingencia actual.

Buscar la mejor posición de salida cuando retomemos la actividad es trabajo de ahora

Estrategia

A menudo, con el paso del tiempo, la Empresa se enfoca de forma desalineada a sus planteamientos iniciales. El propio mercado, el afán por la rentabilidad o la venta, y las “prisas “ del día a día, han provocado una falta de revisión de estos planteamientos.

Es un momento magnífico para retomarlo y volver a colocar la Estrategia de la Empresa en la senda deseada. Reflexionar sobre este aspecto es fundamental para poder restablecer el rumbo del negocio y retomar sendas de posicionamiento en el mercado y rentabilidad.

Un gran libro, escrito en forma de cuento, de muy fácil lectura y realmente clarificador para este propósito es La Empresa que quiero, del gran Pepe Crespo y su hijo Juny Crespo.

Operativa

Si el planteamiento estratégico responde a la pregunta ¿Qué hacemos? el operativo lo hace a dos cuestiones: ¿Cómo lo hacemos? y ¿Con qué lo hacemos?

Plantearse la primera pregunta nos obliga a reflexionar principalmente sobre:

  • Identificar las actividades principales de la Empresa (vista de pájaro)
  • Identificar los procesos que se ejecutan en cada una de las actividades
  • Determinar los responsables en cada fase
  • Identificar todas aquellas actividades y/o acciones que no aportan valor (desperdicios)
  • Evaluar las necesidades reales de recursos para cada actividad (personales y materiales)

Y para la segunda pregunta ¿Con qué lo hacemos?, es necesario evaluar si, para poder realizar lo que queremos, disponemos de los recursos y herramientas idóneos para lograrlo.

Un ejemplo: hemos podido comprobar que no todos estamos tan preparados para el teletrabajo como pensábamos: ¿podemos disponer de sistemas y programas que nos lo permitan? Por supuesto, y éste es un buen momento para pensarlo y planificarlo. Las inversiones actuales en este aspecto son muy asequibles y, en cuanto la Empresa recupere la actividad, son perfectamente factibles.

No hay que dejar de lado el valor quizás más importante: las personas. Nuestros colaboradores son los verdaderos especialistas de su trabajo, y los que más pueden aportar para mejorarlo, siempre que les demos voz y les hagamos partícipes de la gestión, pero esto ha generado libros enteros, así que mejor no profundizamos en este momento.

¡¡A por ello!!

Para conseguir estas mejoras es necesario establecer objetivos: definir la mejora a realizar y ponerle fecha de cumplimiento. Y, repito, éste es un buen momento para poder establecer las bases sobre las que retomaremos la actividad de la Empresa.

Si necesitas consultar a profesionales externos especialistas, también este es un gran momento. Cualquiera va a poder dedicarte unas sesiones de videoconferencia con las que poder avanzar de forma conjunta, incluso integrando a aquellas personas de tu Empresa que consideres clave para el desarrollo de esta oportunidad de mejora.

Utiliza tu agenda de contactos, pide consejo a tus amigos, o bien busca en LinkedIn, seguro que encuentras muchas más opciones de lo que te imaginas.

Foto de Anna Shvets en Pexels